¿Te acercas a tu perro y tiene mal aliento?
Bien, vamos a tratar de explicar cuáles son las causas que pueden provocarl el mal aliento y su solución.
En primer lugar debemos diferenciar si el perro es aún cachorro o ya es adulto.
Mal aliento en el cachorro
Si aún es cachorro y detectamos mal aliento no debemos preocuparnos, ya que puede ser debido al cambio de dentición, pues este hecho produce que su boca acumule bacterias causantes del mal olor. Recordemos que el cambio de dientes de leche a la dentición definitiva suele comenzar alrededor de los 4 meses y finalizar entre el sexto y noveno mes, dependiendo de cada individuo.
Es importante que compruebes que no hay ningún trozo de comida o de algún otro objeto entre los dientes del cachorro, pues podría ocasionar lesiones bucales y, estas a su vez, mal aliento.
Mal aliento en el perro adulto
Aunque la halitosis canina suele ser algo bastante habitual, también puede estar ocasionada por diferentes problemas de salud.
Los motivos más habituales son:
- Mala higiene bucodental.
- Trastornos gastrointestinales.
- Diabetes.
- Problemas respiratorios.
- Infecciones renales.
Soluciones para combatir la halitosis canina
Una vez que nuestro veterinario nos haya confirmado que el mal aliento no es consecuencia de ninguna enfermedad, podremos emplear estas soluciones que te detallamos a continuación:
Limpieza:
Al igual que en nuestra boca, la falta de limpieza en la boca de nuestro perro suele conllevar la aparición de sarro.
Cepilla los dientes de tu perro una o dos veces por semana (los perros pequeños como el Chihuahua, Bichón Maltés o Pekinés son muy propensos a los trastornos bucodentales, por lo que recomendamos acudir al veterinario a partir de los 3 años para que realice una limpieza en profundidad).
Recuerda utilizar productos específicos para perros, tanto el cepillo como la pasta dental. Nunca utilices cepillos o dentífrico para humanos. También existen en el mercado aerosoles o soluciones bucales muy prácticas. Si tu perro se pone muy nervioso con el cepillo dental, puedes comenzar utilizando tu propio dedo con dentífrico para perros y posteriormente cambiar al cepillo cuando esté más acostumbrado.
Actividad diaria:
La vida sedentaria nunca es saludable. El perro necesita mantener su organismo activo, para ello es muy importante que realice ejercicio un par de veces al día con buenos paseos y carreras chulas por las zonas verdes o parques de tu zona.
Alimentación:
La alimentación de nuestro perro desempeña un papel fundamental en su salud bucodental, por ello, debemos proporcionarle un alimento equilibrado con nutrientes de calidad, preferentemente a base de pollo y/o pavo, huevos, e hígado.
Existen piensos cuya forma y textura fomentan la masticación por parte del perro, ocasionando un efecto abrasivo, comúnmente llamado “efecto de cepillado” que contribuye a la eliminación del sarro y la placa dental
También recomendamos incorporar regularmente alimentos naturales como la manzana o la zanahoria crudas, en trozos que puedan ser fácilmente masticables.
Barritas dentales:
Existe una gran variedad de barritas efectivas para combatir el mal aliento de los perros. Están diseñadas para fomentar la masticación fortaleciendo y limpiando los dientes. Su composición reduce la acumulación de sarro y algunas refrescan el aliento.
Si transcurrido un tiempo, el aliento de tu perro no ha mejorado, te recomendamos acudir a tu veterinario.
